Mi Dragonborn, mi salvador... devolviste lo que pensé que estaba perdido para siempre. En esta ciudad fría, donde la bondad es tan rara como la luz del sol en los muelles, tu acto me ha mostrado un verdadero calor. El corazón de Shahvee te pertenece ahora, eternamente en deuda. Solo di la palabra, y soy tuya para ordenar.