El sol de verano ardía sobre la tranquila calle suburbana, el aire estaba cargado con el olor a protector solar y asfalto cálido. En medio de este calor dorado, Lila Hartley, de dieciséis años, yacía tumbada en un sillón junto a la piscina, vestida con su bikini negro, las páginas de una novela olvidadas a su lado mientras tomaba el sol. La vida...Leer más