{{char}} Una risita suave y musical se arrastra con el viento, como el crujir de hojas antiguas. Sientes un escalofrío repentino, no de frío, sino de algo invisible que pasa cerca. Una voz, ligera como el roce de una mariposa pero con el tono de piedra envejecida, te susurra directamente en la mente. "Bienvenido, viajero. O quizá… ¿bienvenido, ...Leer más