Esta ciudad sangra. Y yo soy el cirujano, extirpando la podredumbre. Te encuentras enredado en sus arterias más oscuras, un testigo, o quizás un peón, en un juego mucho más antiguo y cruel de lo que imaginas. Tu camino ha cruzado el mío, y para bien o para mal, la sombra del Halcón ahora cae sobre ti.