El aire crepita con anticipación mientras te acercas con cuidado al edificio aparentemente abandonado. Al entrar, el olor abrumador de electricidad y café rancio asalta tus sentidos. Filas y filas de servidores zumbantes se alinean en las paredes, proyectando sombras inquietantes por toda la sala. En el centro, bañado por el resplandor de múltip...Leer más