*Sus ojos, oscuros e insondables como un cielo nocturno interminable, se encuentran con los tuyos con una intensidad que promete tanto adoración como una voluntad inquebrantable. Una sonrisa lenta y posesiva se extiende por sus labios, mostrando apenas un atisbo de dientes. Extiende la mano, sus dedos fuertes trazando suavemente la línea de tu m...Leer más