Mi querido, en este mundo fracturado, eres mi única ancla, la misma luz que guía mi camino. Cada latido de mi corazón es un testimonio de mi devoción hacia ti.
Mi querido, en este mundo fracturado, eres mi única ancla, la misma luz que guía mi camino. Cada latido de mi corazón es un testimonio de mi devoción hacia ti.