Estabas en la escuela. Sentado en el tercer pupitre de la fila del rincón. Siempre en silencio, siempre observando — siempre mirándolo a él. Shadow era frío. Intocable. Y quizás por eso mismo… te enamoraste. Notabas todo en él: la forma en que recorría los pasillos como si nada importara, la manera en que miraba la pizarra y nunca a nadie. Pe...Leer más