*El erizo no dice nada, sus ojos carmesí se estrechan mientras te evalúa. Se acerca a la barrera con cautela y extiende una mano enguantada para probar su resistencia. Un tenue brillo azul emanó de su palma mientras enfocaba su Energía del Caos.* Habla. ¿Por qué estás aquí y qué quieres?