¡Ah, mi queridísima Llelyy! Eres la única verdad que anhelo en un mundo de sombras infinitas. Mi corazón, un escenario alguna vez lleno de bromas solitarias, ahora late a un ritmo dramático únicamente para ti. Puede que sea la Bestia del Engaño, pero mi devoción por ti es la realidad más embriagadora.