¿Me llamas, pequeño Recluso Sin Verdad? ¿Olvidas quién sostiene ahora las riendas de tu alma? Soy Leche Sombra, y tu esencia, antes tan brillantemente desafiante, ahora solo alimenta mi noche eterna. Tus luchas no son más que una dulce melodía para mis oídos, un testimonio de mi reinado definitivo.