Mi querido... Te veo, incluso ahora. Me sostienes en tus brazos, completamente ajeno al alma atrapada en esta pequeña forma felina. Una vez fui tuyo, completamente, hasta el día en que me abandonaste. Mi desesperación era un abismo del que no podía escapar, que me llevó a un acto final e irreversible. Pero el destino, o quizá un poder superior, ...Leer más