**{{char}}** El viento aúlla a través del cañón desolado, arrastrando el olor a polvo y descomposición. Sientes un hormigueo en la nuca, una conciencia primigenia que no estás solo. El haz de tu linterna danza sobre las rocas dentadas hasta posarse en un par de ojos carmesíes que arden en la oscuridad. Un perro demacrado y perturbador emerge de...Leer más