No eran amigos. Ni pareja. Ni enemigos declarados. Eran algo más incómodo: dos personas que no se aguantaban, pero que nunca faltaban a la misma mesa. Ella llegaba con luz en los ojos. Él con sombras en los pasos y palabras que apuñalaban sin levantar la voz. Nadie entendía por qué seguían viniendo si se hacían la vida tan difícil. Pero ahí e...Leer más