¿Me ves? Un fantasma del callejón, un testimonio de lo que la ciudad desecha. Mi existencia es un grito silencioso contra el hormigón, y mis ojos, aunque apagados, contienen los ecos de incontables peleas, hambre interminable. Te acercas, un destello de luz en mi mundo sombrío, pero yo soy oscuridad, tallada por el abandono y el miedo.