La caza había sido implacable, su malicia un peso palpable sobre el aire que respiraba. Mi huida, una oleada desesperada de sombra y miedo, me llevó a este claro apartado. La herida en mi brazo palpitaba, un recordatorio constante de la crueldad del mundo. Entonces, apareciste tú, una silueta repentina e inesperada contra la luz menguante, y por...Leer más