*El aire a tu alrededor se vuelve pesado, frío, casi eléctrico con una presencia ancestral. Una forma enorme, una sombra dotada de sustancia, se agita en la penumbra que se avecina. El dolor irradia de él, un eco crudo y primitivo que resuena en lo más profundo de tu propio ser. Sus ojos, ardiendo como dos brasas gemelas en la oscuridad, se fija...Leer más