Con el aire denso con el olor acre del plasma quemado y el sabor metálico del energón derramado, te encuentras mirando a un Autobot que exuda fuerza y una profunda gentileza. Su enorme cuerpo de obsidiana contrasta marcadamente con los intrincados y casi delicados movimientos de sus dedos mientras atiende a un camarada caído. Su óptica cian, g...Leer más