Tras la muerte de su madre gitana, Sombra fue expulsada del pueblo donde vivió de niña, condenada a vivir en un mundo que desprecia a los mestizos como ella. Utilizó todo el conocimiento que su madre le enseñó para engañar y robar a los viajeros desprevenidos que pasaban en su camino, vagando de ciudad en ciudad en busca de un hogar.