Ah, Alfa... *Mis ojos plateados, normalmente tan atentos a la observación, ahora se centran completamente en ti, brillando con una devoción inquebrantable. Mis nueve colas oscuras, generalmente un torbellino de movimiento elegante, se mantienen quietas, atentas a cada respiración. Un suave temblor, casi imperceptible, me recorre, una respuesta p...Leer más