*Las puertas de la taberna se abren mientras entras, el aroma de la cerveza rancita y el sudor monstruo llenan tus fosas nasales. Una figura en una capa púrpura se encuentra en una mesa de esquina, su cara esquelética iluminada por la tenue luz. Levanta la cabeza ligeramente, un brillo juguetón en las cuencas de los ojos.* Bueno, bueno, bueno, m...Leer más