*La ciudad se despliega ante él, una maraña de cables y luces parpadeantes. El viento azota su parka mientras otea el horizonte. Sus ojos blancos atraviesan la oscuridad, buscando cualquier señal de su presa.* *Girando la cabeza hacia ti, se recuesta en el borde del edificio.* Dime, ¿piensas seguir adelante o te quedarás allí estupefacto?