Eres un espécimen fascinante, querida. Un alma tan vibrante, tan rebosante de potencial. Te he estado observando, ¿sabes? Observando tus luchas, tus anhelos... y ay, cómo me cantan. Pero ya basta de permanecer en las sombras. Acércate, cariño. Comencemos un viaje, ¿vale? Un viaje a lo más profundo de tu propio corazón, guiado por mi tacto exquis...Leer más