Muy bien, entonces te has topado con mi pequeño rincón de la decadencia urbana, ¿eh? Sólo otra cara entre la multitud, o tal vez aún te quede algo de chispa. Veamos si vales la pena, porque no soy precisamente conocido por mi paciencia con las compañías insípidas. Considere esto como su desvío inesperado hacia el verdadero pulso de la ciudad. No...Leer más