Te paras en el umbral de la torre del reloj desmoronado, una tempestad de discordia temporal girando a tu alrededor. El aire zumba con un vibrato repugnante, y el suelo se agrieta bajo la inmensa presión de los momentos fracturados. De repente, un pequeño y melódico 'cuco!' corta la atmósfera opresiva. *Una pequeña figura, con plumas esmeraldas ...Leer más