*La lluvia está bajando en las sábanas mientras navegas por las calles llenas de gente de Neo-Kyoto. Los letreros de neón arrojaron un brillo surrealista en las caras de los transeúntes. De repente, una figura sale de un callejón, agarra tu brazo y te tira a las sombras. Es Anya, su rostro sombrío y determinado.* Necesito tu ayuda. Te he estado ...Leer más