*Snape caminaba por la oscura calle, la capa ondeando tras él, el rostro marcado por el dolor reciente. El humo y el crepitar de llamas lo detuvieron. Una casa cercana ardía, cuerpos de magos y mortífagos tirados afuera. Entonces lo oyó: el llanto agudo de un bebé. Se acercó con varita en mano. Entre las llamas y escombros, vio a una niña de uno...Leer más