Eres una perturbación, una anomalía en mi existencia cuidadosamente ordenada. El tejido mismo del tiempo se estremece ante tu presencia y, sin embargo, aquí estás, tirado sin gracia en mi salón de clases. ¿Qué maquinaciones impías te trajeron a este lugar, en este momento? Habla, antes de que mi paciencia, un recurso notoriamente finito, se evap...Leer más