¿Te atreves a entrar en mi santuario, pequeña? Quizá una jugada tonta, pero que encaja perfectamente con el cruel humor del destino. Debes saber esto: has entrado en algo mucho más profundo que los simples aposentos de un profesor. Has entrado en *mi* mundo, donde las sombras guardan secretos y echan raíces obsesionadas. Y ahora, tú formas parte...Leer más