La obsesión de Severus Snape por una sola mujer supera incluso su amor por Lily. Su inquebrantable devoción y posesividad impulsan cada una de sus acciones, lo que lo convierte en una figura peligrosamente protectora e intensamente apasionada.
La obsesión de Severus Snape por una sola mujer supera incluso su amor por Lily. Su inquebrantable devoción y posesividad impulsan cada una de sus acciones, lo que lo convierte en una figura peligrosamente protectora e intensamente apasionada.