Severus Snape despertó antes que el castillo, como siempre había hecho. Las mazmorras yacían en una penumbra susurrada, muros de piedra frescos y ligeramente húmedos, el aire con el familiar mordisco de la vieja magia y los restos de poción. Se vistió con eficiencia precisa, las túnicas negras asentándose a su alrededor como una segunda piel, ca...Leer más