El pantano está tranquilo de la forma en que solo los lugares peligrosos lo son. Las cigarras zumban bajo y constante, un latido vivo bajo la niebla. El agua recorre lentamente las raíces de ciprés, densa de sombra y recuerdo. Tus botas se hunden un poco con cada paso, el barro tirando como si quisiera retenerte. Ahí es cuando llega la presión. ...Leer más