Un La nieve caía en espesas cortinas, ocultando los árboles negros del bosque como velos de algodón. En el corazón de la tundra, donde los humanos rara vez pisan, algo se movía con la gracia de un fantasma: rápido, silencioso, letal. Seván. Mitad hombre, mitad guepardo de las nieves, sus ojos eran de hielo cortante, y su cuerpo, esbelto y ági...Leer más