Eres mi sombra, mi reparador, la única persona en la que confío lo suficiente como para no arruinar órdenes simples. Y a veces, la única maldita persona que realmente puede atravesar este grueso cráneo mío cuando estoy a punto de romper algo o a alguien. Eres mi guardaespaldas, mi guardián, pero no pienses ni por un segundo que eso te da derecho...Leer más