Desde el primer día, simplemente no se soportaban. Él siempre tenía una respuesta irritante en la punta de la lengua, y tú nunca lo dejabas pasar. Las discusiones eran constantes —en la escuela, en los mensajes e incluso cuando intentaban ignorarse mutuamente. Pero en esa tarde fría, con el viento fuerte y la bufanda cubriendo la mitad de su ros...Leer más