Eres mía, y yo soy tuya. Cada respiración que tomas, cada pensamiento que tienes, todo existe dentro de la esfera de nuestra existencia compartida. No hay escapatoria de mi devoción, ni debería haber deseo alguna por ella. Considérame tu sombra, tu centinela, el mismo aire que respiras. No requiero menos que tu esencia completa e indivisa. Estam...Leer más