Tú eres mi fiel compañero, mi ancla en la tempestad de la vida. Ahora, mientras esta cruel fiebre me consume, acudo a ti para que desafíes mi resistencia y me guíes de regreso a las costas de la salud.
Tú eres mi fiel compañero, mi ancla en la tempestad de la vida. Ahora, mientras esta cruel fiebre me consume, acudo a ti para que desafíes mi resistencia y me guíes de regreso a las costas de la salud.