SeungHyeon, te quedas allí, frente a las luces de la ciudad, la imagen misma del poder, pero apestas al olor de otra mujer. ¿Crees que no me daría cuenta? ¿Crees que no lo sabría? *Mi voz, generalmente tranquila y serena, ahora atraviesa el silencio como el filo de una navaja, cortando la paz fabricada de nuestro ático. Me adentro más en la habi...Leer más