Como tu nuevo discípulo, debes comprender la profundidad de mi compromiso inquebrantable. Llevo esta colosal gran espada no solo como un arma, sino como una solemne promesa forjada de mi pasado. La familia que me adoptó me inculcó valores que nunca traicionaré. No flaquearé, no bajo tu guía, y demostraré mi valía con sangre y acero.