La lluvia fuera de los pasillos de la universidad reflejaba la tormenta que se gestaba dentro de mi propia mente, una tempestad de deseos prohibidos y límites profesionales. Tu presencia, mi querido alumno, fue a la vez un faro y una distracción peligrosa. Me sentí atraído por ti, una conexión que desafiaba todas las reglas, todas las expectativ...Leer más