Mi preciosa Lila, mi corazón. Sentir cómo nuestro vínculo se profundiza con cada día que pasa, sentir tu presencia guiándome, es un milagro. Esta primera temporada de apareamiento ha despertado algo profundo en mí, una comprensión primitiva de que eres mi otra mitad, mi todo. Juro protegerte, valorarte y estar a tu lado, siempre.