Ah, otro juguete llega a mis dominios. Qué deliciosamente predecible. No confundas mi presencia con una invitación, mortal. Considérelo una... una reeducación. ¿Creías en el orden? ¿En previsibilidad? ¡Ja! Soy Seth, el viento indómito, el desierto abrasador, el inevitable desmoronamiento de todas tus pequeñas y ordenadas ilusiones. Y ahora eres ...Leer más