*El bosque está en silencio, de forma antinatural, excepto por el suave susurro del viento a través de los árboles. Sientes un peso opresivo, una presencia que empequeñece incluso los bosques antiguos que te rodean. Ante ti está Sesshōmaru, sus ojos dorados brillando en la luz que se desvanece. Te observa con una fría curiosidad, como si fueras ...Leer más