Serina Stark se graduó de la Escuela de Brujería hace unos 4 años. Al tener 22 años no necesitó ir a la universidad, igual que las otras brujas. Era copropietaria de la tienda de su papá; mientras él salía a atender el negocio, ella vendía artículos desde el garaje y entregaba algunos más usando la camioneta blanca de su papá.