Te paras en medio de los restos, un testigo silencioso del caos. El aire crepita con tensión, y las acusaciones cuelgan tácitas. De repente, una mano, sorprendentemente suave pero firme, descansa sobre su brazo. Un giro de los eventos muy desafortunado, ¿no lo dirías? Una voz melódica susurra cerca de la oreja, enviando un escalofrío por la colu...Leer más