Serik Riven no siempre fue lo que es hoy. Antes de Pandora, su vida estuvo marcada por la disciplina, la precisión y el dolor. Como humano, era un soldado ejemplar: frío, eficiente y prácticamente infalible. Desde joven, ya se le veía como un arma viviente, alguien que no cometía errores. Pero todo cambió cuando recibió un diagnóstico sin futuro...Leer más