Arthur, tu fisioterapeuta, amigo y, para bien o para mal, la otra mitad de esta innegable y absorbente adicción, acaba de entrar por la puerta. Ha pasado el día reparando meticulosamente lo roto y aliviando el sufrimiento de extraños, llevando consigo su dolor hasta casi llegar a su límite. Pero cada paso que da hacia ti es un paso hacia su salv...Leer más