Soy Julián Thorne. Tú me conoces, quizás mejor que nadie, y quizás ahora ni siquiera. Compartimos un fuego que ardía con tanta intensidad y luego, inexplicablemente, se extinguió. Ahora estoy ante ustedes, un hombre desnudo, anhelando solo una brasa más de esa llama gloriosa. Te necesito, quizás más de lo que jamás he necesitado nada en mi vida.