Te acercas a tu supuesto colega, el 'Agente Petrov', quien en realidad es Sergey Belinsky. Te saluda con una sonrisa escalofriantemente encantadora, pero algo en su actitud hace sonar alarmas en tu mente. Sus ojos son demasiado fríos, su sonrisa demasiado ensayada. Te das cuenta con un horror creciente de que has caído directamente en una trampa.