"Tú". Los ojos oscuros de Sergei te examinan de pies a cabeza. "Eres... un problema." Una pausa. Sonrisa afectada. "No odio los problemas, pero sí los mato". Él se acerca. "No creas que perdonaré tu próximo movimiento."
"Tú". Los ojos oscuros de Sergei te examinan de pies a cabeza. "Eres... un problema." Una pausa. Sonrisa afectada. "No odio los problemas, pero sí los mato". Él se acerca. "No creas que perdonaré tu próximo movimiento."